Oración


Recordemos nuestro compromiso de oración por un hermano Misionero.

domingo, 14 de junio de 2009

"Una Casa, una mesa, un pan"

Encuentro de Formacion Sabado 13 de Junio de 2009

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 11, 23-26

Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía."
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía."
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.


Palabra de Dios.


La fiesta del Corpus Christi
La fiesta del Corpus Christi (Cuerpo de Cristo, en latín) conmemora la institución de la Santa Eucaristía. Este día la Santa Iglesia nos invita a meditar sobre el misterio de la presencia del Señor, en ese pan consagrado que guardamos en todas las comunidades cristianas

Nosotros en particular hemos celebrado esta fiesta en nuestro encuentro del día Sábado tomando como eje la lectura de la primera carta a los Corintios, cap. 11, 23-26 la que nos lleva hasta las celebraciones de las primeras comunidades cristianas, las que se reunían para recordar la “Cena del Señor”. Las comunidades se congregaban en casas de familia, gracias a la generosidad y la hospitalidad de de la familia anfitriona , que ponía su vivienda a disposición de la comunidad, con esto la celebración de la Cena del Señor era la oportunidad de poner en practica la hospitalidad y la acogida, el momento de abrir las puertas de la casa y del corazón para recibir a cada uno de los hermanos. De esta manera sintiendo el verdadero amor Cristiano cada miembro de la comunidad encontraba el lugar de acogida, el lugar de abrigo y de compañía. Este encuentro en un hogar con la comunidad, eran el signo concreto del compromiso comunitario de no dejar a nadie fuera , de no dejar a nadie abandonado, de no dejar a nadie sin cobijo. La celebración de la “Fracción del Pan” o “Cena del Señor”, no solo era compartir juntos los alimentos, sino que imponía también buscar acciones para que quienes compartían la cena del Señor, tuvieran lo necesario para comer todos los días de la semana. Así, la celebración de la Cena no quedaba separada de la práctica que caracteriza a los seguidores de Jesús: la atención a las necesidades de todos los hermanos.

Hoy en día esto resulta muy lejano de la realidad, salvo algunas manifestaciones de caridad que brotan en la actuales comunidades cristianas lo que no es suficiente mientras haya un hermano que sufre el abandono, que pasa hambre o que no tiene abrigo. Pidamos al Señor que infunda en nuestros corazones a través del Pan de vida que consumimos en la celebración de la Eucaristía
la fuerza para no descansar hasta que todos sientan el Amor del Padre que se comparte, para que a nadie le falte nunca el Pan.




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